domingo, 18 de enero de 2015

SINCERICIDIO

1. ¿Que es el sincericidio?
Es el acto por el cual una persona, que creyéndose sincera, honesta o dueña de la verdad -cuando en realidad está siendo desconsiderada, carente de tacto e irresponsable verbalmente- comunica a otra cierta información, produciéndole una herida emocional significativa.
Esta herida puede llevar años en sanar o lo que es peor aún: no sana nunca; deteriorando, en muchos casos, gravemente la autoestima.
El sufijo cida, de origen latino, significa “aquello que mata” y por extensión lo que destruye o extermina. Por ej. suicida es quien se mata a sí mismo, femicida es el que mata a una mujer y sincericida literalmente significaría aquel que mata a la sinceridad, pero en este caso, la idea simbólica es otra. A través de este neologismo, la sinceridad no es la que muere sino la que mata. Es la sinceridad, fuera de lugar, que en vez de convertirse en herramienta de ayuda deviene en instrumento “de muerte”. No hay uso de la sinceridad, hay abuso de ella. Y todos los abusos, aun de algo bueno, son perjudiciales.
Todo sincericidio es una agresión. Y si bien hay sincericidas, es decir, personas que viven realizando sincericidios, la verdad es que todos, alguna o varias veces, también los hemos cometido. Nadie está exento.

2. ¿Que diferencia hay con la sinceridad?
La diferencia es que la verdadera sinceridad no lastima porque su intención es ayudar a que el otro vea ciertas cuestiones que por alguna razón no puede ver y nunca se olvida de preservarlo en esa intencionalidad. El sincericida también puede -o no- tener buenas intenciones, pero siempre termina produciendo un daño, pues como dice el refrán “el camino al infierno está lleno de buenas intenciones”. No alcanza con querer ser honesto, hay que saber como serlo.

3. ¿Por que las personas que "dicen las cosas de frente" se sienten orgullosas?
En primer lugar: no está mal decir las cosas de frente. Al contrario, es un valor hablar de modo franco, sin eufemismos que enturbian la comunicación. Pero aquí el problema reside en que estas personas, más “que hablar de frente”, “atropellan de frente” que no es lo mismo. Y lo peor es que ¡creen que hacen lo correcto! Lo reitero: no está mal decir las cosas de frente, siempre y cuando se conozcan el valor y la importancia que tienen las palabras. Se trata de saber usarlas adecuadamente.
Los que “atropellan de frente” creen que en un mundo donde prevalece la hipocresía y lo políticamente correcto, ellos son los distintos. Y no es así.

4. ¿Que hay que evaluar antes de decir la verdad?
A quien me dirijo, qué es lo que tengo que decir, que vínculo tengo con esa persona, su edad, su madurez, su nivel cultural, etc. Estos aspectos estarán presentes en todo momento y siempre pensará en el interlocutor. Los cinco axiomas de Paul Watzlawick suelen ser muy útiles en estos casos.
Hay que tener presente que se puede decir lo mismo con otras palabras, aunque uno debe asegurarse de saber si se entendió lo que se intentó transmitir. Además ¿estoy seguro de que estoy diciendo la verdad? ¿Acaso soy su dueño? Porque muchos dicen: “yo te digo la verdad, no me equivoco” ¿Y si estoy equivocado? El gran problema de los sincericidas es que en su mayoría son bastante soberbios. Muchas veces les gusta decir las cosas, pero no que se las digan a ellos. O lo aceptan pero se genera una escalada de violencia verbal terrible.

5. ¿Que pasa cuando herimos al otro?
Una herida emocional se asemeja a una física. El dolor es inicialmente espiritual aunque si pensamos que cuerpo y alma están íntimamente ligados, la diferencia casi es mínima. Su origen es emocional, pero afecta íntegramente a la persona.
Borges decía: "Me duele una mujer en todo el cuerpo". Y no se equivocaba.
Esta herida puede quedar cerrada, sin embargo a veces, quedan cicatrices o como esos vestigios de operaciones, de las que ya han pasado años, pero hay días en que “duelen”.

6. ¿ Cómo conviene decir una verdad que hiere ?
A veces el dolor es inevitable, pero lo que uno puede hacer es disminuirlo, atenuarlo. Esto es como una intervención quirúrgica obligatoria. Hay que hacerla para preservar la vida, pero con una buena profilaxis y con anestesia se puede llegar al mismo término con menos dolor. Así se deben trabajar las verdades.
Daniel Goleman en su célebre “La Inteligencia Emocional” dice lo siguiente: El psicólogo Haim Ginott (…) afirma que la mejor forma de expresar una demanda responde al modelo «XYZ», es decir, «cuando dices X me haces sentir Y, pero me habría gustado sentirme Z». Por ejemplo: «cuando no me llamaste por teléfono y no me avisaste de que llegarías tarde a nuestra cita para cenar me sentí despreciada y enfadada. Me habría gustado que me advirtieras de tu retraso», en lugar del habitual «eres un desconsiderado y un egoísta».
Una variante de este modelo es lo que se conoce como “crítica sándwich”. Consiste en, antes de decir la verdad dolorosa, plantear o reconocer algo positivo y luego de decirla, una idea optimista o expresión de aliento para cerrar, como si todo lo dicho constituiría literalmente un sándwich. Lo reitero: se puede decir lo mismo, incluso obtener mejores resultados, porque el otro recibe el golpe pero también el apoyo y no queda dolorido, sino fortalecido. Además, el vínculo se preserva.

7. ¿Debería diferir la manera de decir las cosas con distintas personas: pareja, familiares, amigos, jefes, etc?
Sí, claro. (respondida en la pregunta 4)

8. ¿Ocultar es igual a mentir?
En líneas generales, yo diría que sí. No obstante la pregunta se complejiza porque todo depende de cada caso en particular. Ocultar es mentir, porque la verdad es total o no es verdad. No hay verdades a medias, salvo cuando el otro no está preparado para escuchar o no es el momento. Ahora bien, es lícito preguntar ¿cómo se determina si el otro realmente no está preparado o es el momento adecuado? Lo reitero: hay que evaluarlo en cada circunstancia. Nadie le diría de la misma manera a un niño de cinco años que su padre murió que a un adulto de cincuenta y no es lo mismo reprender a un adolescente de 14 años en su primera incursión laboral que hacerlo con un empleado con veinte años de experiencia. En todos estos casos, se debe decir la verdad, pero claramente no se hará de la misma manera. Y siempre es bueno recordar que uno puede consultar a un psicólogo para despejar dudas.

9. ¿Que tan grave es mentir?
No en vano Jesús dijo “La verdad los hará libres”. No hay nada más liberador y sano que vivir y moverse en la verdad porque para el mentiroso, mentir implica tapar, sobreactuar, fingir, etc. Sumado a esto, queda preso en recordar sus mentiras para poder perpetuarlas (muchas veces la situación se termina convirtiendo en una carga) y en el caso del mentido, paran él constituye una falta de respeto porque hay un otro que se atribuye no decirle la verdad y por lo tanto acotándole su libertad, porque es importante aclarar que nadie es totalmente libre si no sabe la verdad, pues elige en base a ficciones.
Por otro lado, en el acto de mentir se pone en juego una relación de poder muy interesante. Pero ya esto es otro tema.

10. ¿Existen las mentiras piadosas? ¿Cómo las definirías?
Sí, se las llama piadosas porque no están movidas por un interés personal, o un beneficio propio. También se las denomina “mentiras blancas” (porque serían inocentes). Son mentiras que, en general, se consideran pequeñas o banales aunque también las hay importantes. Se hacen para proteger al otro de una verdad demasiado dura o por el contrario una verdad pequeña pero muy inconveniente o difícil de manejar.

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lunes, 3 de noviembre de 2014

DESPERTAR DEL SUEÑO. PAUL SMIT

La fase de despertar del sueño ocurre una vez que te das cuenta que la vida te está controlando, en lugar de que tú la controles a ella. Es la transición que se da de un foco cerrado hacia un foco abierto. Este proceso de despertar no siempre es fácil, y puede causar confusión, dolor y cambios. Describiré algunas fases que encontré por mí mismo, que veo que también les han ocurrido a varias personas que me rodean.

En primer lugar, está la fase de confusión, donde las creencias que has mantenido durante toda tu vida, de repente se ponen patas arriba. Todo tipo de creencias que has tenido se van desmoronando poco a poco mientras sigues repitiendo, ‘sí, pero’ en tu cabeza. Sí, pero, ¿qué hay de la responsabilidad, de la reencarnación, del karma, y del propósito de vida? Todos estos temas se ven bajo una nueva luz. No hay ninguna responsabilidad, pero todo es acción y reacción, o la ley de Newton, o el karma. Sin embargo, ya que nuestra individualidad es imaginaria, no se trata del karma de ‘alguien.’ Se trata sólo de acción y reacción ocurriendo, y ya que hay incontables acciones y reacciones ocurriendo al mismo tiempo, nunca podemos saber realmente por qué pasan las cosas. ¿Y ‘quién’ reencarna? No hay ningún individuo; sólo hay energía jugando.



Tú Ya Estás Iluminado

Además de la confusión, también hay una fase en donde uno está motivado para alcanzar la iluminación lo más rápido posible. La fuerza impulsora detrás de ese deseo es el ego. Éste quiere sentirse bien todo el tiempo, y la iluminación parece la mejor manera de alcanzar esa meta. En esta fase, uno puede leer muchos libros y asistir a muchas reuniones. En realidad buscamos métodos para ayudarnos a nosotros mismos. Algo como, ‘Dime lo que tengo que hacer para iluminarme.’ ¡Lo terrible de la no-dualidad es que no existe ningún método! Se trata de una iluminación para gente perezosa, de ahí que no se tenga que hacer nada. Por supuesto, seguirás preocupado con miles de cosas porque eres energía jugando - no puedes evitar hacer lo que estás haciendo, pensando o sintiendo. En el momento en que crees que tienes que hacer algo para iluminarte, por ejemplo, ir de A a B, es el momento en que el ego está tratando de tomar el control. ¡No puedes alcanzar la iluminación porque ya estás iluminado! ¡Tú ya eres consciencia! No hay ningún ‘yo’ separado que pueda ir a algún sitio para convertirse en la unidad de nuevo, porque sólo hay unidad. Somos como una gota de agua tratando de encontrar el océano. ¡Tú eres el océano! La separación es una ilusión.


Superioridad

Cuando la idea de que tú estás en control de tu vida se desvanece, el mecanismo del ‘ego’ todavía puede surgir en formas sutiles de vez en cuando. Cuando la no-dualidad es entendida a un nivel racional, el ego la agarrará como si fuera un juguete para sentirse especial. Comenzará a sentirse superior y dirá: ‘¡Miren lo que sé!’ ‘¡Tú sigues en el juego espiritual, pero yo ya sé que yo no existo!’ La gente que se encuentra en esta fase, a menudo discute sobre cuál es el mejor método de enseñanza, y que el mensaje de la no-dualidad debería ser explicado de determinada manera. También suele discutir acerca de qué maestro es el mejor y trata de evitar las palabras ‘yo’ y ‘mí’.


Enamorado de la No-Dualidad

Hay todavía otra fase, durante la cual te enamoras de la no-dualidad. Esto ocurre cuando eres consciente de que tus actividades diarias se vuelven más fáciles y se dan con menos preocupación. Esta alegría y alivio hace que quieras compartir el sentimiento y andar molestando a tus compañeros con que el libre albedrío no existe y que nuestro universo es sólo una ilusión engañosa. En este punto, la gente te mirará con apatía; te ofrecerán otra cerveza, esperando a que cierres la boca. Es inútil hablar de la no-dualidad cuando la gente no está lista para escuchar este mensaje.


Una Mano en el Volante

Poco a poco, te irás dando cuenta que todo en la vida sucede de manera automática, y la idea de que tú haces algo es una ilusión. ¡Abrir el foco sucede más a menudo y se siente glorioso! Pero entonces, el ego reacciona y pregunta: ‘¿Cómo le hice para abrir el foco de esa manera?’ Y ¡BAM! Estás de vuelta en donde comenzaste y te fijas en lo que tienes que hacer para abrir el foco nuevamente. No importa cuánto intentes abrir el foco, lo opuesto ocurrirá cuando la auto-identificación y el deseo vuelvan, junto con la idea de que tú no puedes controlar ese proceso.

Lo más difícil para el ego es confiar en que la vida cuidará de ti. Todo, incluyendo el ‘tú’ simplemente ocurre. Esto puede asustar bastante en un principio, porque los Muppets siguen en tu cabeza y continúan haciéndote creer que si sueltas el volante, todo se vendrá abajo. Por lo tanto, continuarás este milagroso proceso con una mano en el volante - sólo para estar seguro.


Rendición

Perseguir todo tipo de cosas solía ser la norma: conseguir ese auto tan cómodo, tu carrera, tu amante, tu hermosa auto-imagen, y esas vacaciones tan divertidas. Después, comprendes que a pesar de que esas cosas te pueden traer felicidad, el sentimiento dura muy poco. Además, si todo eso viene y va, automáticamente, ¿por qué habría uno de seguir persiguiéndolas? Llegas a la fase de la indiferencia, en donde ya no ves el punto de hacer cosas y tratar de alcanzar metas. ¿Por qué perseguir una carrera? ¿Qué beneficio agregaría? Ves a la gente que te rodea corriendo de un lado a otro, trabajando, trabajando, trabajando, pero tú ya no ves el punto de esa carrera de ratas. Esta puede ser una fase en donde tu condicionamiento está cambiando: en lugar de tratar de lograr metas para encontrar la felicidad en el futuro, simplemente vives la vida. Esto puede sentirse como un vacío por un tiempo, aunque tus pasiones volverán eventualmente. Todavía hay cosas que te gusta hacer, puedes seguir teniendo alguna meta o algo que desees lograr, pero sin estrés, sin miedo y sin la idea de que hay algo malo con este momento.


El Reajuste Advaita

Dos realidades están ocurriendo al mismo tiempo, al igual que la historia del Sol y la Tierra. Por un lado, está nuestra percepción de que el Sol gira alrededor de la Tierra, mientras sabemos que la Tierra gira alrededor del Sol. Pretendemos que aquello que percibimos es verdadero, ¡y eso está bien! El reajuste Advaita puede ser explicado con este ejemplo. Imagina que estás disfrutando de una copa de vino tinto con tu novio o novia en la playa, y te dice: ‘¿Es hermoso verdad? Esta puesta de sol…’ y le respondes: ‘¿Puesta de sol?’ ¡El sol no está bajando! ¡La Tierra gira sobre su propio eje, debes estar confundido! A lo que responde: ‘Sí, lo siento. Sólo lo dije porque estoy disfrutando de esta bella puesta de sol.’ A lo que contestas, ‘La belleza es sólo un concepto; es un pensamiento subjetivo. Por otra parte, no hay ningún ‘yo’ que pueda encontrarlo hermoso, porque tú también eres una ilusión.’

Obviamente, tú puedes entender que no serás muy amado por la gente que te rodea durante esta fase. En esta fase, vas constantemente por ahí diciéndole a la gente que todo es una ilusión.


El Juego de Computadora

Podrás entender que todo es consciencia y que esta consciencia lo controla todo y a todos. Sin embargo, sigues experimentando, al mismo tiempo, que eres un individuo con libre albedrío. Es como jugar un juego de computadora. Estás completamente enfocado en el mundo virtual del juego, y aún así estás consciente de que ese mundo no existe realmente. El juego de computadora es producto de tu imaginación en la pantalla de una computadora. Si estás pensando constantemente, ‘no existe, se trata sólo de un mundo virtual, todo es una ilusión,’ le quitarás toda la diversión al juego. Pretender que es real es lo que hace al juego divertido. Lo mismo pasa con nuestras vidas. Puedes comprender que todo es consciencia, que la vida es un sueño, y que todo es como debe ser. Con el reajuste Advaita, sin embargo, el juego no es divertido ya que constantemente te repites a ti y a los demás que se trata de una ilusión. Especialmente cuando ocurren momentos dolorosos, el ego saca a relucir el concepto, ‘todo es una ilusión,’ como un mecanismo de defensa contra el dolor, pensando, ‘¡Ah! No, es sólo una idea - una ilusión - y nadie está haciendo nada.’ Pero si eso sucede, entonces, naturalmente, eso es lo que está pasando.


¿Acaso Ya Llegué?

Habrá momentos de claridad, cuando la vida no se sienta como una carga, y de pronto comenzarás a preguntarte: ‘¿Acaso ya llegué? Y mientras crees que ya te has liberado, ¡la vida te lleva a una situación en la que instantáneamente cierras tu foco y te das cuenta de que la lucha está de vuelta! Y piensas: ‘Demonios, ¡qué salió mal? ¿Qué hice mal?’ Por supuesto que no hiciste nada malo; todo salió como debió salir. La idea de que algo salió mal cerrando tu foco es una de las muchas extrañas creencias creadas en tu mente. En determinado momento, mientras cierras tu foco, te haces consciente de los Muppets, nuevamente en tu cabeza. Mucha gente cree que los Muppets son sus propios pensamientos, pero tan pronto como comprendes que tú no eres esos Muppets, empezarás a hacerte consciente de ellos. Podrías pensar: ‘Ah, ahí están de nuevo.’ La diferencia, sin embargo, es que los Muppets no serán ya creídos y perderán su poder. En el comienzo del despertar, la gente suele ‘ir y venir’, se mueve de la total claridad hacia el caos, y viceversa. Esto podría pasar un rato, pero con el tiempo, ese ‘ir y venir’ se hará menos extremo y ocurrirá con menos frecuencia.


Dolores del Pasado

De la necesidad de evitar el dolor y encontrar el placer, nos alejamos de todo tipo de emociones desagradables. Durante el despertar, todos esos sentimientos reprimidos, el dolor del pasado, y los traumas, podrán surgir nuevamente. Todo lo que desesperadamente trataste de echar bajo la alfombra sale poco a poco. Después, te ves a ti mismo en situaciones en donde todos esos viejos dolores se detonan. Y aunque antes los escondías o los alejabas, ahora tienes la oportunidad de experimentarlos sin resistencia.

Cuando cerramos nuestro foco de atención, queremos deshacernos de las emociones, por lo tanto, buscamos excusas. Ahora, con nuestro nuevo punto de vista, hay la comprensión de que no hay nada de malo con las emociones ni con las experiencias dolorosas. Es nuestra resistencia a esas emociones lo que causa el sufrimiento. Pero el dolor, la alegría, la ira, la felicidad, la frustración y la decepción son como olas en el océano. Van y vienen una y otra vez, todas por sí mismas.


La Gente Cree Que Estás Loco

Después de entender la no-dualidad a un nivel racional, ésta se integrará en tu vida diaria. La resistencia se irá desvaneciendo cada día, y vivirás en una forma más relajada y pacífica. El día ya no se dedica a los juegos del ego, como pulir tu apariencia y perseguir una variedad de estímulos para sentirte bien. Esto dará lugar a varios cambios en tu condicionamiento. No se trata de una nueva experiencia sólo para ti, sino para todos los que te rodean. Tus amigos, tu familia y tus colegas se tendrán que acostumbrar a tu nuevo comportamiento. La gente buscará hablar más contigo, porque notan que escuchas sin juzgar demasiado y sin un interés propio. Pero la gente también podría entrar en pánico de vez en cuando porque no podrás ser afectado o manipulado tan fácilmente y porque no te precipitas para tomar partido como antes. Dejarás de preocuparte por muchas cosas y no te obsesionarás con los resultados si los planes cambian de pronto. Algunas personas podrían no estar acostumbradas a ese tipo de aceptación y eso podría causar un poco de resistencia.

 (Traducido por Tarsila Murguía - de ‘Enlightenment for Lazy People’ (Iluminación para Gente Perezosa)

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martes, 21 de octubre de 2014

INDICADORES DE HONESTIDAD

La honestidad puede resultarnos muy dolorosa al principio. Pero a medio plazo nos libera de la cárcel mental en la que nosotros mismos nos hemos encerrado. Nos permite afrontar la verdad acerca de quiénes somos y de cómo nos relacionas con nuestro mundo interior. Así es como iniciamos el camino que nos conduce hacia nuestra salud y bienestar emocional. Cultivar la honestidad provoca una serie de efectos terapéuticos. Entre otros beneficios, destacan las siguientes cualidades, fortalezas y virtudes. Podemos utilizarlas a modo de indicadores, para verificar si verdaderamente nos hemos curado, erradicando de raíz la enfermedad del autoengaño.

- Disminución del miedo a conocernos y afrontar cara a cara nuestro lado oscuro.

- Incapacidad para seguir llevando una máscara para agradar a los demás y ser aceptados por nuestro entorno social y laboral.

- Menor habilidad para meter debajo de la alfombra nuestros problemas y conflictos emocionales.

- Fortaleza para cuestionarnos, identificando la falsedad y las mentiras que pueden estar formando parte de nuestra vida.

- Pérdida de interés en justificarnos cada vez que alguien señala alguno de nuestros defectos.

- Aumento de motivación para desarrollar nuestro potencial como seres humanos.

- Frecuentes episodios de alivio por no tener que fingir ser quienes no somos y tampoco necesitar ser aprobados por la sociedad.

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jueves, 9 de octubre de 2014

EN EL AHORA

“Si de verdad quieres ser feliz, no caigas en la tentación de comparar este momento con otros momentos del pasado, los cuales no supiste disfrutar porque los comparabas con lo momentos por venir.”
                                                                                                             André Gide

Quien espera que lo mejor está por venir, se pierde lo bueno del momento.

Quien se ancla en el pasado, puede llegar a olvidarse del presente.

Quien espera la gran felicidad, tiende a ignorar las pequeñas alegrías del ahora.

Y cuántas personas han vivido una vida permanentemente angustiada por situaciones que nunca llegaron a ocurrir.

Pleno y consciente ahora,

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miércoles, 13 de agosto de 2014

LOS BENEFICIOS DEL AYUNO MENTAL

La mente se alimenta a través de los sentidos, de la vista, del oído, del gusto, del tacto y del olfato. Si presto atención a lo que ingiero a través de ellos comienzo a purificarla. La forma física es más fácil de purificar, tan solo selecciono lo que voy a comer, con un poco de voluntad lo puedo conseguir. Y aún así, hasta para eso a veces cuesta encontrar la voluntad. Mucha más fuerza se necesita para poder controlar todos los sentidos que están alimentando la mente, que en definitiva es la que se convierte en la más grande y densa estructura para el espíritu.

El espíritu necesita ser, hacer, crear, expresarse, colaborar en ese crecimiento de Amor para la humanidad, y lo necesita a través de la mente, para que organice todo y así pueda el cuerpo llevar adelante una obra. El pensamiento acompañado de la emoción ayuda al cuerpo a obrar. Antes de hacer, necesito tener en claro qué debo hacer.

¿Cómo voy a tener en claro cuál es la Voluntad del espíritu, si mi mente vive ocupada constantemente atendiendo lo que los sentidos le proporcionan como estimulante? Para que la mente pueda estar limpia y a disposición del Ser, tengo que quitar todo lo que la contamina y daña. Esto debo hacerlo a través de una atención constante las veinticuatro horas del día. En cuanto desatendí y me distraje, es en donde puedo caer.

La gente cree que no está distraída, porque está muy atenta a lo que está haciendo. Pero cuando lo que estamos haciendo, con mucha atención, es la voluntad del ego no tiene mucho valor espiritualmente. Al ego hay que quitarlo de nuestra vida, no un rato amarlo y agradecerle lo que nos da y en otro momento, cuando nos quiere cobrar, tratar de sacarlo.

En el mundo están las polaridades lo negativo y lo positivo, lo malo y lo bueno. Para generar luz esas polaridades se unen a través de la resistencia. Ese conductor que une a ambos extremos es el que brilla, y ese es el Amor. Entonces lo que debe unir los polos es el Amor, y es el Amor el que ilumina.
Aprendamos a sacar de cada situación lo que nos nutre, nos alimenta, nos ayuda a crecer, y a dejar de lado todo aquello que entendemos nos puede contaminar. Hagamos una alimentación consciente de todos nuestros cuerpos.

Si la mente está limpia, los pensamientos pueden ser luminosos. El Corazón necesita de la mente para organizar sus cuerpos, su obrar, su camino y su movimiento en este mundo. Si la mente está limpia el Corazón puede imprimir los impulsos amorosos de manera clara, sin confusión. A un pensamiento claro y luminoso lo acompañará una emoción semejante, que nos llevará físicamente a obrar en consecuencia, a obrar en Amor.

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domingo, 3 de agosto de 2014

¿POR QUÉ SOMOS COMO SOMOS? LOS ENEATIPOS

El eneagrama de la personalidad es un manual de instrucciones para conocerse
A través de él podemos comprender las motivaciones que hay detrás de nuestras conductas

Hay tantos caminos para conocerse como seres humanos hay en este mundo. Existen algunas herramientas psicológicas que contribuyen a facilitar, profundizar y acelerar este proceso de autoconocimiento. El eneagrama es una de ellas. Es como un mapa de nuestro territorio emocional que podemos utilizar a modo de orientación y referencia para conocer nuestras limitaciones y potencialidades.

Desarrollado por Óscar Ichazo y Claudio Naranjo, el eneagrama es una herramienta tan útil y práctica que está siendo utilizada por psicólogos, psiquiatras y coachs a fin de darle un enfoque más objetivo y resolutivo a sus terapias. También está siendo usado por cada vez más empresas para desarrollar el autoliderazgo y la inteligencia emocional de las personas que trabajan para ellas. Incluso es empleado por muchos guionistas y escritores para crear personajes más profundos y verosímiles.

La palabra eneagrama significa en griego nueve líneas. Principalmente porque describe, a grandes rasgos, nueve tipos de personalidad, cada uno de los cuales cuenta con su propio modelo mental. Y este vendría a ser como una lente a partir de la que filtramos la realidad objetiva de forma subjetiva. Este esqueleto psicológico también determina qué nos mueve a ser como somos y a hacer lo que hacemos; cuáles son nuestros principales rasgos de carácter, incluyendo nuestros defectos y cualidades; qué deseamos y de qué tenemos miedo; e incluso cuál es la piedra emocional con la que tropezamos una y otra vez a lo largo de nuestra vida.

LOS NUEVE ENEATIPOS

Con la intención de despertar el interés y la curiosidad de los lectores, a continuación describimos con una breve pincelada los nueve eneatipos, poniendo especial énfasis en la herida emocional sobre la que hemos construido nuestra personalidad:

Eneatipo 1:
el que quiere ser perfecto. Su trauma es que se siente imperfecto. Para compensar esta sensación de insuficiencia, crea inconscientemente un ideal de cómo debería ser. En el proceso se vuelve muy autoexigente y crítico consigo mismo. Y dado que nunca alcanza la perfección deseada, tiende a enfadarse y frustrarse con facilidad. Entre otros defectos, suele estar convencido de que su forma de ver las cosas es la única verdadera. Debido a su prepotencia y rigidez, cree que siempre tiene la razón y trata de imponer su punto de vista sobre quienes piensan o actúan de forma diferente. Su aprendizaje pasa por transformar la ira en serenidad, aceptándose tal como es.

Eneatipo 2: el que necesita amor. Su carencia es que no se quiere a sí mismo. Piensa que amarse es un acto egoísta. Y que lo importante es ser buena persona, priorizando siempre las necesidades de los demás. Cree que cuanto más ayude a la gente, más le querrán. Y que cuanto más le quieran, más feliz será. Pero en el proceso se olvida de sí mismo y de sus necesidades, se vuelve dependiente e incapaz de estar en soledad. Debido a su soberbia, considera que sabe mejor que los demás lo que necesitan y suele dar consejos, echando luego en cara lo que ha hecho por la gente. Su aprendizaje pasa por transformar su orgullo en humildad, atendiendo primero sus propias necesidades emocionales.

Eneatipo 3:
el que necesita valoración. Su herida es que no se valora a sí mismo. Piensa que si no destaca o sobresale en algún ámbito, nadie lo tendrá en cuenta. Y que su valía como ser humano depende de sus triunfos profesionales y del estatus social alcanzado. Tiende a obsesionarse con la imagen, el éxito y el reconocimiento. De tanto esconderse detrás de una máscara acaba por olvidarse de quién verdaderamente es. Y en el proceso se vuelve muy presumido, ambicioso y competitivo, actuando como un camaleón para impresionar a sus interlocutores. Su aprendizaje pasa por transformar su vanidad en autenticidad, valorándose por lo que es en vez de por lo que hace, tiene o consigue.

Eneatipo 4: el que necesita atención. Su trauma es que no se ve a sí mismo. Necesita que lo descubran los demás. Y para compensar su complejo de inferioridad, fuerza convertirse en una persona única, especial y diferente. Al compararse con la gente, suele considerar que le falta “algo” para poder ser feliz, sumiéndose en la envidia, la tristeza y la melancolía. Su egocentrismo le lleva a hablar demasiado acerca de las emociones y sentimientos que habitan en su interior. Sin embargo, suele sentirse incomprendido y padece frecuentes altibajos emocionales. Su aprendizaje pasa por aprender a interesarse más por los demás que por sí mismo.

Eneatipo 5:
teme expresar sentimientos. Su mayor miedo es ser incapaz de relacionarse emocionalmente con los demás. Todo lo que tenga que ver con los sentimientos, así como con el contacto físico, le incomoda y abruma. Suele ser distante, frío, reservado y un poco ermitaño. Y tiende a encerrarse en su soledad, regodeándose en su mundo racional, teórico e intelectual. Acumula información y conocimiento sin sentirse jamás preparado para pasar a la acción. Le aterra enfrentarse a la realidad, especialmente cuando surgen compromisos emocionales con otras personas. Su aprendizaje pasa por conectar más con su corazón, encontrando el equilibrio entre lo que piensa y lo que siente.

Eneatipo 6: el que teme tomar decisiones. Su herida es que no confía en sí mismo. A menudo le invade el miedo y la ansiedad por potenciales problemas futuros. Vive en un permanente estado de alerta para no ser cogido desprevenido. Al sentirse tan inseguro por dentro, tiende a preocuparse obsesivamente con tomar aquellas decisiones que le garanticen la seguridad y la certeza de que todo irá bien. Y para aplacar sus dudas, suele preguntar a otras personas qué hacer con su vida. Su aprendizaje pasa por transformar su cobardía en coraje, cultivando la confianza en sí mismo para asumir las consecuencias de sus propias decisiones.

Eneatipo 7:
el que teme sufrir. Su problema es que no soporta contactar con el vacío y el dolor que habitan en las profundidades de su ser. Tiende a desarrollar una personalidad divertida, alegre y positiva, utilizando el sentido del humor como mecanismo de defensa. Suele ser hiperactivo y hedonista, obsesionándose con la búsqueda de placer en el corto plazo como antídoto para sepultar su aburrimiento e insatisfacción crónicos. Vive en el futuro, es muy disperso y le cuesta mucho estar presente y concentrarse. Su aprendizaje pasa por cultivar el silencio y el arte de no hacer nada, conectando con la felicidad y el bienestar que residen en su interior en vez de perderse en el laberinto de la evasión.

Eneatipo 8:
el que quiere tener el control. Su mayor miedo es que los demás le hagan daño. Suele protegerse tras una coraza y vivir a la defensiva, reaccionando agresivamente cuando se siente amenazado. Tiende a intimidar por medio de su mirada y su fuerte personalidad. Le gusta estar al mando de las situaciones para no someterse a la voluntad de los demás. No soporta que nadie le diga lo que tiene que hacer y la injusticia le saca de sus casillas. Al sentir que debe proteger su vulnerabilidad, considera que “la mejor defensa es un buen ataque”. Su aprendizaje pasa por soltar el control y aceptar su vulnerabilidad, comprendiendo que nadie puede herirle emocionalmente si no da previamente su consentimiento.

Eneatipo 9:
el que quiere evitar el conflicto. Su trauma es que no sabe lidiar con el enfado de quienes le rodean. Tiende a infravalorarse, suele pasar inadvertido y evita tomar partido para no molestar a nadie. Le cuesta mucho decir “no” a los demás por temor a que alguien se enoje. Para no decir nada inconveniente, escucha más que habla. Cree que su opinión no importa y tiende a amoldarse al pensamiento general. Se resigna fácilmente y tiende a procrastinar, dejando todo para el último momento. Puede pasarse horas tirado en el sofá, regodeándose en su apatía, dejadez y pasividad. Su aprendizaje pasa por transformar su pereza en proactividad, haciéndose valer y aportando valor al mundo.

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